Cuidados para discapacitados (Consejos)

cuidados para discapacitados

El cuidado de una persona con discapacidad implica dedicar atención de manera continua y un esfuerzo importante.

La persona que vaya a ocuparse de los cuidados de un discapacitado debe ser empática, amable, positiva. Además, debe tener un mínimo de conocimientos sobre los cuidados que necesita una persona con discapacidad y saber aplicarlos.

 

¿Qué se necesitas para cuidar de un discapacitado?

En primer lugar, es necesario que te informes muy bien sobre el historial médico de la persona que vas a cuidar.

Además es importante que conozcas sobre el tipo de discapacidad que lo afecta, sus causas, si es progresiva y todos los detalles; de este modo te resultará más fácil comprender a la persona a la que asistes y tus cuidados serán más eficaces.

 

Evaluaciones médicas periódicas

Hay discapacidades que avanzan en el tiempo. Una revisión médica con la frecuencia que defina el especialista es importante para saber en qué estado está la persona.

De esta manera podrás saber qué cuidados necesita la persona y estarás en condición de hacer los ajustes necesarios a su rutina diaria.

 

Terapias

De acuerdo con el tipo de discapacidad que afecta a una persona, el médico indicará terapias apropiadas que bien pueden ser para que la persona pueda recuperar sus facultades físicas o mentales poco a poco o para aliviar los efectos de la propia discapacidad.

Asistir a las terapias de forma regular en especial si se trata de sesiones para rehabilitación es clave para la evolución positiva de la persona.

 

Ejercicio y actividad física

La actividad física moderada es indispensable para mantener una buena salud. Esto aplica tanto a personas sanas como a personas con discapacidad o en situación de dependencia.

Según las limitaciones de la persona puede ser un agradable paseo de media hora o ejercicios diseñados para los que tienen movilidad reducida.

Para quienes tienen que permanecer en cama bien sea de forma temporal o por tiempo indefinido lo ideal es contar con una cama articulada bien sea eléctrica o con carro elevador.

Esto permite cambiar la postura de la persona con frecuencia y facilita la realización de ejercicios específicos para prevenir la atrofia muscular.

 

Planificar una alimentación equilibrada

Una dieta saludable es clave para la salud de todas las personas. En el caso de las personas con discapacidad es mucho más importante.

Tener claras las necesidades nutricionales de la persona y planificar su menú semanal para que consuma los alimentos que lo benefician evitando aquellos que pueden ser dañinos según la condición de salud.

 

Una rutina de cuidado personal

El aseo diario es vital, eso no tiene discusión. Además es importante vestir y arreglar a la persona discapacitada aun si no tienen pensado salir. Mantener una buena apariencia es vital para el estado de ánimo; una persona que se ve bien se siente bien consigo misma.

 

Los horarios son muy importantes

Una rutina bien estructurada con horarios específicos para las diferentes tareas es importante para la salud mental de cualquier persona. En el caso de las personas discapacitadas es un punto que hay que llevar con disciplina para garantizar su calidad de vida.

 

Los hábitos de la persona encargada de los cuidados

Además, la persona encargada de los cuidados del discapacitado también debe cuidar su alimentación y tener una rutina de ejercicios. La persona con discapacidad necesita a su lado a una persona fuerte y saludable.

 

Orden y limpieza

El orden y la limpieza del hogar son uno de los aspectos más importantes cuando se trata del cuidado de una persona con discapacidad. Limpiar, lavar la ropa, planchar, cocinar y hacer la compra son tareas que forman parte del cuidado del discapacitado.

 

Equipos y accesorios

Una persona con discapacidad suele necesitar ciertos equipos y accesorios para tener un poco de independencia.

En este aspecto, es importante tomar en cuenta las recomendaciones de los especialistas en cuanto a la elección de sillas de ruedas, bastones, andadores, camas articuladas entre otros.

También es importante eliminar las barreras arquitectónicas que puedan existir en el hogar para facilitar el tránsito de la persona por todas las estancias.

 

Cuidado de la salud emocional

La salud emocional de las personas con discapacidad es quizá el aspecto más importante para tener en cuenta en sus cuidados. Necesitan compañía, tener vida social y recibir afecto tanto o más que cualquier persona.

Muchas veces tienen predilección por un miembro de la familia y quieren que sea determinada persona la que las ayude y esté con ellas la mayor parte del tiempo.

Esto a veces puede derivar en situaciones difíciles en especial si el familiar que le brinda apoyo tiene otras obligaciones.

A veces es necesario contratar los servicios de un profesional para compartir las responsabilidades de cuidados y atención de la persona con discapacidad.

La introducción en casa de una persona ajena a la familia debe hacerse poco a poco para que el discapacitado la vaya aceptando y acepte que esta le atienda en las tareas más críticas.

De este modo la distribución de responsabilidades en casa no será una carga muy pesada para ninguno de los miembros de la familia y la persona con discapacidad siempre recibirá la atención y el afecto que necesita.

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